Ciudad de México. Cada 23 de abril, millones de personas en España, México y más de 100 países celebran una de las fechas culturales más importantes del mundo: el intercambio de libros y rosas. Esta tradición une dos orígenes distintos, la leyenda de Sant Jordi y el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, que, con el paso del tiempo, se fusionaron en una celebración global de la cultura y el afecto.
El origen de las rosas: la leyenda de Sant Jordi
La costumbre de regalar rosas proviene de Cataluña, en España, y está vinculada a la figura de Sant Jordi (San Jorge), patrono de esa región.
Según la tradición medieval, un dragón mantenía aterrorizada a la población de Montblanc, exigiendo sacrificios humanos. Cuando una princesa iba a ser entregada, Sant Jordi la rescató al derrotar a la bestia con su lanza. De la sangre del dragón, cuenta la leyenda, brotó un rosal de flores rojas, del cual el caballero tomó una rosa para regalársela a la joven como símbolo de amor y valentía.
Este relato dio origen a una tradición documentada desde el siglo XV en Barcelona, donde se realizaba una feria de rosas en el Palacio de la Generalitat cada 23 de abril. Con el tiempo, la costumbre evolucionó hasta convertirse en una celebración popular similar a un “Día de San Valentín”, en la que hoy se intercambian rosas entre parejas, amigos y familiares sin distinción.
El origen de los libros: una iniciativa cultural oficial
La tradición de regalar libros surgió siglos después, como parte de una política cultural en España. En 1926, el rey Alfonso XIII aprobó oficialmente la creación de la Fiesta del Libro, propuesta por el editor valenciano Vicente Clavel Andrés para fomentar la lectura.
Inicialmente, la celebración se realizaba el 7 de octubre, pero en 1930 se trasladó al 23 de abril por su relevancia literaria: en esa fecha se conmemora la muerte de Miguel de Cervantes, William Shakespeare y Inca Garcilaso de la Vega, todos en 1616 (aunque con diferencias de calendario).
Décadas después, el reconocimiento se volvió internacional. El 15 de noviembre de 1995, la UNESCO proclamó oficialmente el 23 de abril como el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, con el objetivo de promover la lectura, fortalecer la industria editorial y proteger la propiedad intelectual.
¿Por qué se combinan libros y rosas?
La unión de ambas tradiciones ocurrió de forma natural en Cataluña. La coincidencia entre el Día de Sant Jordi y la celebración del libro hizo que, desde la década de 1930, las calles de Barcelona se llenaran de puestos donde se venden tanto rosas como libros.
El significado de esta combinación es claro:
- La rosa representa el amor, la belleza y la valentía.
- El libro simboliza el conocimiento, la cultura y el homenaje a los autores.
Hoy, esta tradición se ha modernizado y globalizado: hombres y mujeres intercambian ambos regalos sin distinción, consolidando el 23 de abril como una fecha donde la cultura y el afecto se entrelazan.
Celebración en México y el mundo
En México y otros países de habla hispana, el Día Mundial del Libro se celebra con ferias editoriales, actividades culturales y campañas de fomento a la lectura.
En ciudades como Barcelona, la jornada alcanza su máxima expresión con miles de puestos en las calles y una participación masiva de lectores.
Más que una fecha comercial, el 23 de abril es un recordatorio oficial del valor de la literatura en la sociedad y de cómo el conocimiento, representado en los libros, puede convivir con tradiciones que celebran el amor y la convivencia, simbolizadas por una rosa.





