Ciudad de México. El registro obligatorio de líneas de telefonía móvil está generando serios problemas económicos para las empresas del sector en México, debido a los millonarios costos que implica su implementación y la escasa respuesta de los usuarios.
Hasta el momento, sólo entre el 17% y 20% de las más de 150 millones de líneas móviles han sido registradas, dejando más de 130 millones de números pendientes a menos de dos meses de la fecha límite del 30 de junio de 2026.
Los operadores enfrentan costos superiores a los 4 mil millones de pesos para desarrollar plataformas, procesos de validación y atención a clientes, recursos que impactan directamente sus finanzas y operaciones diarias.
Los Operadores Móviles Virtuales (OMV) son los más afectados, pues deben pagar por cada intento de registro y enfrentan múltiples fallos en el proceso, lo que multiplica los gastos sin resultados proporcionales.
La baja respuesta de la población ha provocado ya una caída cercana a un millón de líneas en el primer trimestre de 2026, principalmente en el segmento prepago, donde Telcel y AT&T concentran la mayoría de las bajas.
Esta combinación de altos costos operativos y poca participación ciudadana está frenando el crecimiento del mercado móvil, reduciendo nuevas contrataciones y generando incertidumbre en todo el sector telecomunicaciones.
Expertos advierten que continuar con el esquema actual representa un doble problema: elevados gastos para las empresas sin lograr el objetivo de registrar la mayoría de las líneas.La industria señala que el registro obligatorio, tal como está diseñado, genera más ineficiencias y pérdidas económicas que beneficios reales, tanto para operadores como para millones de usuarios de bajos ingresos.





