Ciudad de México. El Gobierno de México puso en marcha del 18 al 21 de junio la estrategia turística “La Gran Escapada”, considerada como el equivalente al Buen Fin para el sector turístico, con la expectativa de generar una derrama económica superior a los 44 mil millones de pesos en todo el país.
La iniciativa busca incentivar el turismo nacional mediante promociones, descuentos y paquetes especiales ofrecidos por empresas del sector, entre ellas hoteles, aerolíneas, agencias de viajes, restaurantes y prestadores de servicios turísticos. El programa tiene como objetivo fortalecer la actividad económica en destinos de todo el territorio nacional durante la temporada de verano.
Autoridades federales señalaron que “La Gran Escapada” representa una oportunidad para que millones de mexicanos conozcan nuevos destinos a precios preferenciales, al tiempo que se impulsa la recuperación y el crecimiento de una de las industrias más importantes para la economía nacional.
La estrategia cuenta con la participación de miles de empresas turísticas registradas, las cuales ofrecen promociones exclusivas durante los cuatro días del programa. Entre las ofertas destacan descuentos en hospedaje, transporte, tours, experiencias culturales y actividades recreativas.
El sector turístico confía en que la campaña contribuya a incrementar la ocupación hotelera, la movilidad de viajeros y el consumo en comercios vinculados a la actividad turística. Además, se prevé un impacto positivo para pequeñas y medianas empresas que dependen de la llegada de visitantes.
El portal oficial donde se concentran las promociones de La Gran Escapada 2026 es:
https://www.lagranescapada.com.mx/pagina-principal
De acuerdo con estimaciones oficiales, la derrama económica esperada de más de 44 mil millones de pesos beneficiará a múltiples destinos turísticos, desde playas y ciudades coloniales hasta pueblos mágicos y zonas de naturaleza, favoreciendo la distribución de ingresos en distintas regiones del país.
Especialistas del sector consideran que este tipo de campañas ayudan a democratizar el acceso a los viajes, al ofrecer alternativas más accesibles para las familias mexicanas, al mismo tiempo que fortalecen la competitividad de la industria turística nacional frente a otros mercados.





