Querétaro. A menos de seis meses de que inicie la implementación gradual de la reducción de la jornada laboral en México, las empresas aún no cuentan con la preparación necesaria para enfrentar los cambios que implica la reforma, advirtió Jaime Lira Morales, secretario general adjunto del Comité Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Acerera, Eléctrica, Automotriz y Aeronáutica de la República Mexicana.
Durante una reunión con integrantes de la Asociación de Mipymes Industriales de Querétaro (AMIQRO), el líder sindical señaló que una parte importante del sector productivo avanza a destiempo en la planeación de ajustes operativos y laborales que serán necesarios para cumplir con la reducción gradual de la jornada semanal.
Lira Morales explicó que la reforma representa un avance en los derechos laborales de los trabajadores mexicanos, pero también implica desafíos para las empresas, particularmente en sectores manufactureros e industriales que operan con esquemas de producción continua y horarios escalonados.
Indicó que muchas compañías todavía no han definido estrategias para reorganizar turnos, incrementar plantillas laborales o incorporar herramientas que permitan mantener los niveles de productividad una vez que comience a disminuir el número de horas trabajadas por semana.
El dirigente sindical consideró que la transición requiere una coordinación estrecha entre empresarios, trabajadores y autoridades para evitar afectaciones en la competitividad de las empresas y garantizar que los beneficios de la reforma lleguen a los empleados sin poner en riesgo las fuentes de trabajo.
Asimismo, destacó que las pequeñas y medianas empresas enfrentarán mayores retos debido a sus limitaciones presupuestales y operativas, por lo que recomendó iniciar desde ahora procesos de análisis interno para identificar áreas de mejora y necesidades de contratación.
La reducción de la jornada laboral forma parte de una reforma que busca llevar gradualmente la semana de trabajo a 40 horas, permitiendo a las empresas adaptarse de manera escalonada durante los próximos años. El objetivo es mejorar la calidad de vida de los trabajadores y favorecer un mayor equilibrio entre el trabajo y la vida personal.





