Ciudad de México. Desde Palacio Nacional, la mandataria federal explicó que el nuevo modelo busca facilitar el acceso a medicamentos, especialmente para adultos mayores beneficiarios del programa Salud Casa por Casa, con la meta de que el esquema comience a operar entre agosto y septiembre.
El plan contempla que los pacientes primero acudan a centros de salud con módulos especiales o a tiendas Alimentación para el Bienestar en comunidades alejadas. En zonas urbanas, también se instalarán máquinas dispensadoras para surtir medicamentos básicos y reducir tiempos de espera en unidades médicas.
En caso de que no se encuentren los medicamentos en estos puntos, los beneficiarios podrán recurrir a una red de farmacias privadas que actualmente se encuentra en negociación. Sheinbaum precisó que este mecanismo será exclusivamente para el programa dirigido a adultos mayores y no formará parte del futuro sistema de atención médica universal.
“Primero deben pasar por los canales públicos; si no se encuentra el medicamento, entonces podrán acudir a una red de farmacias privadas con precios acordados para evitar sobrecostos”, señaló.
El objetivo, añadió, es impedir distorsiones en los precios y garantizar que los medicamentos no se vendan por encima de su valor de referencia dentro del esquema de colaboración con el sector privado.
El subsecretario de Integración y Desarrollo del Sector Salud, Eduardo Clark, detalló que la estrategia incluye una red ampliada de puntos de entrega y distribución para acompañar la expansión nacional del programa.
Con este modelo, el gobierno federal busca fortalecer el acceso oportuno a tratamientos, especialmente para enfermedades crónicas, mediante una red combinada de infraestructura pública y privada bajo reglas de control de precios y acceso escalonado.





