Ciudad de México. La defensa de Ismael “El Mayo” Zambada García, cofundador del Cártel de Sinaloa, informó a la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York que su cliente aceptará una sentencia de cadena perpetua, al tiempo que solicitó que, debido a su edad y condiciones médicas, no sea recluido en una prisión de máxima seguridad como la que alberga a Joaquín “El Chapo” Guzmán, sino en un centro penitenciario con atención médica especializada.
El planteamiento fue presentado mediante un escrito dirigido al juez Brian Cogan, quien lleva el proceso penal contra Zambada. En el documento, la defensa encabezada por el abogado Frank Pérez señala que el narcotraficante, de 76 años, renuncia a impugnar una eventual condena de por vida y tampoco buscará una reducción de la pena, por lo que solicita que se tomen en cuenta exclusivamente sus condiciones de salud al momento de definir el centro donde cumplirá la sentencia.
La petición aclara que la defensa no pretende obtener privilegios ni una condena menor, sino que el líder criminal permanezca en una instalación que cuente con personal e infraestructura para atender enfermedades propias de su edad.
La decisión final sobre el lugar de reclusión corresponderá a la Oficina Federal de Prisiones de Estados Unidos, aunque el juez puede emitir recomendaciones durante la audiencia de sentencia.
Zambada fue detenido en julio de 2024 tras arribar a territorio estadounidense en un avión privado junto con Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo”. Desde entonces enfrenta diversos cargos relacionados con narcotráfico, delincuencia organizada y lavado de dinero, considerados suficientes para imponer la pena máxima prevista por la legislación federal de Estados Unidos.
El caso continúa bajo la supervisión del juez Brian Cogan, el mismo que presidió el juicio y la condena contra Joaquín Guzmán Loera en 2019.
La resolución sobre la cadena perpetua contra Zambada prácticamente no genera controversia debido a que la defensa ha manifestado su aceptación de esa pena; el principal punto pendiente será determinar las condiciones en que el capo sinaloense cumplirá el resto de su vida en prisión.
La solicitud de la defensa se produce en la etapa final del proceso judicial y reabre el debate sobre el trato penitenciario que reciben los reclusos de edad avanzada con padecimientos crónicos dentro del sistema federal estadounidense.
Aunque la condena de cadena perpetua parece definida, la determinación del centro de reclusión podría influir en la calidad de la atención médica que recibirá Ismael “El Mayo” Zambada durante el resto de su condena.





