julio 21, 2026 10:10 am

Identifican más de 3 mil descargas contaminantes en los ríos más sucios de México

Ciudad de México. El Gobierno federal ha puesto en marcha una radiografía crítica sobre la crisis hídrica del país tras identificar 3 mil 202 descargas domésticas e industriales contaminantes que operan de manera directa en los tres afluentes considerados los más contaminados de México: las cuencas de los ríos Atoyac, Tula y Lerma-Santiago.

Esta alarmante cifra forma parte del diagnóstico inicial para el millonario plan de saneamiento anunciado por la administración federal, el cual busca frenar el colapso ecológico y de salud pública que afecta a millones de mexicanos que habitan en los márgenes de estos cuerpos de agua.

El mapa de la contaminación: ¿Qué ríos están en la mira?

Las tres cuencas prioritarias albergan realidades críticas debido a la impunidad industrial y el rezago en infraestructura de tratamiento de aguas residuales:

Río Lerma-Santiago: La cuenca más extensa y con mayor impacto demográfico del país, la cual atraviesa e impacta a estados como el Estado de México, Querétaro, Guanajuato, Michoacán, Jalisco y Nayarit.

Río Tula: Ubicado en la región central, severamente afectado por las descargas industriales y de aguas negras provenientes de la Zona Metropolitana del Valle de México.

Río Atoyac: Foco rojo histórico de contaminación en los estados de Tlaxcala y Puebla debido a la alta densidad de industrias textiles, químicas y manufactureras que descargan sustancias nocivas directamente en su cauce.

El reto del saneamiento no solo implicará inversiones históricas en infraestructura de tratamiento, sino una estricta regulación y clausura de aquellas tomas clandestinas que vierten metales pesados y desechos orgánicos día con día, amenazando la biodiversidad y la salud de las comunidades aledañas.

Los ríos más contaminados de Querétaro y Aguascalientes

La crisis hídrica también golpea con fuerza a nivel regional en el Bajío. A continuación, se detallan los cuerpos de agua más afectados en Querétaro y Aguascalientes:

1. Querétaro

En la entidad queretana, la presión urbana e industrial ha mermado severamente sus principales cauces superficiales:

Río Querétaro: Es el cuerpo de agua urbano más afectado de la entidad. Diversas evaluaciones de organismos civiles (como Bajo Tierra Museo del Agua) revelan que la gran mayoría de sus tramos se encuentran en malas o extremas condiciones de contaminación debido a descargas clandestinas de aguas negras y residuos domésticos.

Río El Pueblito: Atraviesa zonas altamente urbanizadas de la zona metropolitana y presenta severas problemáticas por contaminación orgánica y basura acumulada.

Río El Arenal: Su cauce sufre constantes descargas ilegales que provocan malos olores y un evidente deterioro ambiental.

Ríos de la Sierra Gorda (Escanela, Extoraz, Jalpan y Moctezuma): De acuerdo con Conagua y colectivos ambientales, estos ríos presentan niveles de contaminación considerados “moderadamente tóxicos”, impulsados por actividades agrícolas, ganaderas y la falta de plantas de tratamiento en los municipios serranos.

2. Aguascalientes

Río San Pedro: Es, por mucho, el río más contaminado del estado y uno de los focos rojos más severos del país. Con una longitud de aproximadamente 90 kilómetros que recorre la entidad de norte a sur, este cauce recibe cerca del 90% de los desechos orgánicos de la población, así como descargas directas de la industria y la minería. Estudios han documentado en sus aguas la presencia de metales pesados (como plomo, mercurio y cadmio) y altos niveles de materia orgánica.

Río Chicalote: Otro afluente de gran importancia que, según los monitoreos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), registra de manera constante altos índices de contaminación que rebasan los límites permitidos.

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