Ciudad de México. Durante su conferencia de prensa matutina de este jueves, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fijó una postura firme frente a las recientes propuestas del expresidente estadounidense Donald Trump, rechazando categóricamente la intención de reactivar detenciones de tránsito con fines migratorios en la frontera.
La mandataria mexicana calificó este tipo de medidas como violatorias de los derechos de tránsito y de los derechos humanos, advirtiendo que no contribuyen a resolver de fondo el fenómeno migratorio que comparten ambos países.
La propuesta de Trump busca revivir e intensificar una política de “cero tolerancia” que faculta a policías locales y estatales de la frontera a detener vehículos bajo sospecha razonable de transportar a personas indocumentadas.
Esta iniciativa ha generado una profunda preocupación entre activistas y autoridades mexicanas debido a tres factores clave:
Perfilamiento racial: Históricamente, las detenciones de tránsito con fines migratorios derivan en abusos y discriminación sistemática contra personas de origen hispano, sin importar su estatus legal.
Soberanía de los estados: El uso de fuerzas del orden locales (policía de tránsito o sheriff) para ejercer tareas que competen exclusivamente a la Patrulla Fronteriza e ICE tensiona la estructura legal en EE. UU.
Para el Gobierno mexicano, criminalizar el libre tránsito en las carreteras fronterizas no detiene el flujo migratorio, sino que satura los centros de detención y vulnera la seguridad de los trabajadores transfronterizos.
La presidenta Sheinbaum insistió en que la relación bilateral debe basarse en el respeto mutuo y la soberanía. Reiteró que México mantendrá su estrategia de atender las causas estructurales de la migración en Centro y Sudamérica mediante programas de desarrollo y cooperación económica, rechazando cualquier medida unilateral que criminalice a la comunidad migrante en la frontera norte.





