julio 21, 2026 9:59 am

Tasa de nacimientos en México registra mínimos históricos: SEGOB

Ciudad de México. México se encuentra en medio de un cambio demográfico sin precedentes. De acuerdo con los datos y proyecciones más recientes del Consejo Nacional de Población (CONAPO), sectorizado a la Secretaría de Gobernación (SEGOB), la tasa de nacimientos en el país mantiene una tendencia a la baja que está transformando rápidamente la estructura de la sociedad mexicana.

Los análisis estadísticos revelan que la Tasa Global de Fecundidad (TGF) —el número promedio de hijos que se prevé tendrá una mujer a lo largo de su vida reproductiva— ha caído por debajo del nivel de reemplazo generacional (estimado en 2.1 hijos por mujer), situándose actualmente en rangos históricos de entre 1.8 y 1.9 hijos por mujer.

Así ha cambiado nuestra población:

Para entender el panorama actual, es necesario mirar hacia la segunda mitad del siglo XX, una época en la que el país experimentó un crecimiento poblacional sin precedentes.

Durante las décadas de 1960 y 1970, impulsado por mejoras en la salud pública y una alta tasa de fecundidad que superaba los 6 hijos por mujer, el volumen de la población mexicana se duplicaba a un ritmo acelerado, con tasas de crecimiento anuales que rebasaban el 3%.

En aquel momento, la principal preocupación del Estado era diseñar infraestructura educativa y urbana de manera masiva para absorber a una abrumadora base de niños y jóvenes.

Sin embargo, el rumbo demográfico dio un giro radical con la implementación de las primeras políticas de planificación familiar y el lema institucional de “la familia pequeña vive mejor”.

 A partir de la década de 1980, el ritmo de crecimiento comenzó a desacelerarse de forma constante; la tasa de incremento anual de la población cayó paulatinamente por debajo del 1.5% y hoy en día se ubica en niveles inferiores al 1%. Aunque el volumen total de habitantes en México sigue aumentando debido a la inercia demográfica, el ritmo al que lo hace es cada vez más lento, marcando el inicio de una era de estabilización y posterior contracción de los sectores más jóvenes.

¿Por qué están cayendo los nacimientos en México?

La SEGOB, a través de sus diagnósticos sociodemográficos, identifica varios factores clave que explican este comportamiento en la natalidad nacional:

Mayor acceso a la planificación familiar: Las campañas de salud pública y el acceso universal a de métodos anticonceptivos modernos han permitido una toma de decisiones más consciente y planificada.

Postergación de la maternidad: El incremento en los niveles de escolaridad de las mujeres y su creciente incorporación al mercado laboral han provocado que la edad promedio al tener el primer hijo se desplace hacia los finales de los 20 y principios de los 30 años.

Cambio en los proyectos de vida: Las nuevas generaciones priorizan el desarrollo profesional, la estabilidad económica previa y los viajes por encima de la conformación de familias numerosas.

El fin del “bono demográfico” y los nuevos retos

Este descenso sostenido en la tasa de nacimientos marca el fin gradual del llamado “bono demográfico” (el periodo en el que la población en edad de trabajar es mayor que la población dependiente) y acelera el proceso de envejecimiento de la población.

Según las estimaciones de la SEGOB, este cambio en la pirámide poblacional exigirá reformas urgentes en la planeación del país:

Presión sobre los sistemas de pensiones

Habrá un número menor de trabajadores activos cotizando para sostener un volumen cada vez mayor de personas jubiladas.

Reconfiguración del sistema de salud: La demanda de servicios médicos transitará de la atención materno-infantil y pediátrica hacia el tratamiento de enfermedades crónico-degenerativas y cuidados geriátricos.

Ajuste en la infraestructura educativa: El descenso de menores en edad escolar obligará a reestructurar el número de aulas y planteles de educación básica en diversas regiones del país. El gran desafío para las políticas públicas del Gobierno federal consistirá en adaptar la economía, la salud y la seguridad social a un México que, año con año, registra menos nacimientos y una mayor expectativa de vida.

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