Jesús María, Ags. Para frenar el grave impacto ambiental y operativo en uno de los cuerpos de agua más importantes de la región, el municipio de Jesús María iniciará una estrategia conjunta con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Instituto del Agua del Estado de Aguascalientes (Inagua).
El objetivo central de esta coordinación interinstitucional es combatir la proliferación masiva de lirio acuático en la presa Abelardo L. Rodríguez, un problema que amenaza el equilibrio ecológico de la zona.
Actualmente, la situación ha alcanzado niveles críticos, ya que la invasión de esta planta cubre cerca del 80 % de la superficie total del embalse.
Esta vegetación parásita no solo impide el uso recreativo y productivo del agua, sino que reduce drásticamente los niveles de oxígeno en el vaso de la presa, poniendo en riesgo la biodiversidad local y la calidad del recurso hídrico.
La titular de la Secretaría del Ayuntamiento de Jesús María, María del Pilar de Lira Beltrán, explicó que las acciones municipales resultan insuficientes si no se atiende la causa de origen. La funcionaria subrayó que el vertiginoso crecimiento del lirio está directamente vinculado a las constantes descargas de aguas residuales que desembocan en la presa, las cuales aportan los nutrientes necesarios para que la plaga se expanda de forma desmedida.
Ante este panorama, la funcionaria detalló que en los próximos días se instalarán mesas de trabajo técnicas con representantes de la Conagua y del Inagua. En estos encuentros se buscará consolidar un plan de acción integral que combine la extracción física de la biomasa con soluciones definitivas para el tratamiento de los efluentes.
Sin embargo, De Lira Beltrán reconoció que el proceso de saneamiento no será sencillo ni de resolución inmediata. La complejidad radica en la necesidad de diseñar e implementar alternativas de infraestructura hidráulica que permitan desviar, captar o tratar las descargas contaminantes antes de que ingresen al embalse.
La colaboración entre el nivel federal, estatal y municipal resulta indispensable, ya que la Conagua posee la jurisdicción sobre los bienes nacionales y cuerpos de agua, mientras que el Inagua y el municipio aportan la gestión operativa y el conocimiento del territorio. La suma de esfuerzos permitirá gestionar fondos y proyectos de ingeniería ambiental de gran escala.





