Ciudad de México. El 97% de las madres buscadoras en México han sido víctimas de violencia y revictimización durante su labor de búsqueda de personas desaparecidas, según revela un informe de Amnistía Internacional.
El estudio “Desaparecer Otra Vez”, basado en 661 testimonios de mujeres de 134 colectivos en 30 estados del país (recabados entre marzo y diciembre de 2024), expone una crisis de derechos humanos agravada por amenazas, extorsiones y omisiones institucionales.
Esta situación resalta este drama en vísperas del 8M.
Entre las violencias documentadas destacan amenazas verbales o escritas (50% de las entrevistadas), ataques en redes sociales (39%), acoso por parte de autoridades (28%), robos, asaltos o intentos de secuestro (22%) y lesiones físicas (11%).
Al menos 31 personas buscadoras —19 de ellas mujeres— han sido asesinadas desde diciembre de 2011 hasta la fecha del informe.
Estas cifras subrayan el alto riesgo que enfrentan al adentrarse en territorios controlados por el crimen organizado sin protección estatal adecuada.
La revictimización institucional es un patrón recurrente: muchas madres son estigmatizadas, criminalizadas o ignoradas por las autoridades, lo que genera omisiones en apoyo legal, psicológico y de seguridad. Como consecuencia, sufren impactos graves en su salud física y mental, pierden empleos, se desplazan forzosamente, se alejan de sus familias y enfrentan precarización económica al invertir recursos propios en las búsquedas.
Amnistía Internacional denuncia que el Estado incumple sus obligaciones al no garantizar condiciones mínimas para esta labor.
México registra más de 128 mil personas desaparecidas desde 1952, una cifra que convierte al país en uno de los más afectados por esta crisis en el mundo.
Ante la ineficacia y omisión de las instituciones, más de 234 colectivos de búsqueda —liderados mayoritariamente por mujeres— han surgido para rastrear fosas, recorrer rutas y exigir justicia.
El informe destaca que el 97% de las mujeres buscadoras entrevistadas han enfrentado al menos una forma de violencia o afectación. Entre las más graves se incluyen extorsiones (39%), ataques directos (27%), desplazamientos forzados (27%), secuestros (6%) y tortura (10%).
En casos extremos, la búsqueda ha costado la vida a varias de ellas, evidenciando la impunidad y la falta de sanción a agresores.





