EE.UU. Investigadores alertan sobre dos virus animales emergentes que representan una amenaza potencial para la salud global. El virus de influenza D (gripe D) y el coronavirus canino (CCoV) están saltando cada vez más de animales a humanos, según un estudio publicado en la Revista Enfermedades Infecciosas Emergentes del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades
Factores como deforestación y cambio climático aceleran el contacto entre especies, aumentando el riesgo de brotes zoonóticos.
La influenza D, descubierta en 2011, infecta bovinos, cerdos, aves y fauna silvestre como ciervos y jirafas, con evidencia de exposición humana creciente.
El coronavirus canino, típicamente gastrointestinal en perros, muestra nuevas cepas respiratorias que afectan humanos en regiones como el sudeste asiático.
Expertos de la Universidad de Florida, liderados por John Lednicky, advierten que la falta de vigilancia podría permitir su adaptación y transmisión persona a persona.
La deforestación y el cambio climático actúan como catalizadores clave al destruir hábitats, forzar migraciones de animales y aumentar interacciones humano-animal. Estos cambios facilitan spillovers zoonóticos, similar a lo ocurrido con SARS-CoV-2, y elevan el riesgo de epidemias respiratorias.
El estudio enfatiza que la mayoría de la población carece de inmunidad contra estos patógenos, lo que podría desencadenar pandemias si evolucionan.





