Ciudad de México. Un equipo internacional de científicos ha descrito una nueva especie y un nuevo género de serpiente: Yakacoatl tlalli, un reptil subterráneo endémico de la cuenca del río Balsas, ubicada en el centro sur del país.
El descubrimiento fue liderado por investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), con colaboración clave de la Universidad de Texas en Arlington (EE.UU.) y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet, Argentina).
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Gaceta de la UNAM destacaron este descubrimiento que posiciona a México como uno de los países con mayor diversidad biológica global.
¿Qué hace única a Yakacoatl tlalli?
Pertenece a la tribu Sonorini, un grupo de serpientes pequeñas, no venenosas y mayoritariamente subterráneas (fossoriales), adaptadas a excavar en suelos secos.
Presenta adaptaciones anatómicas especializadas: reducción de escamas en la cabeza, rearreglo y fusión de huesos craneales, y una escama en forma de pala en la nariz que facilita el excavado eficiente.
A diferencia de parientes cercanos, conserva ojos relativamente grandes, lo que añade singularidad a su evolución.
Su nombre científico combina raíces nahuas: “Yakacoatl” (serpiente de nariz o nariz-serpiente) y “tlalli” (tierra o suelo), reflejando su estilo de vida bajo tierra.
Hasta ahora, solo se conocen tres especímenes de Yakacoatl tlalli: dos preservados y uno vivo (el único capturado con vida). Todos provienen de la cuenca del río Balsas, una región de tierras bajas semiáridas y ecosistemas xerófilos que atraviesa estados como Puebla, Guerrero, Morelos y Michoacán.
Esta zona montañosa rodeada favorece endemismos y hace que especies como esta sean extremadamente raras y difíciles de detectar.





