Aguascalientes. La capital hidrocálida es un paraíso para los amantes de la comida callejera y las cenadurías tradicionales. Sus sabores cuentan historias del Bajío y conquistan con sabores intensos, salsas caseras y ese toque único que sólo se vive en la entidad.
Las enchiladas rojas estilo Aguascalientes son el rey indiscutible. Tortillas pasadas por una salsa suave de chile ancho, rellenas de papa o pollo, y coronadas con crema espesa, queso fresco, cebolla y los famosos chiles bola en vinagre.
Un clásico que no puede faltar en la visita está en Jesús María con las gorditas chiqueadas, un antojito que enamora. Son gorditas de maíz fritas y aplastadas, rellenas de guisos como chicharrón prensado, tinga, moronga o chile relleno. Crujientes por fuera y jugosas por dentro, son una explosión de sabor auténtico.
Los tacos de lechón son otro imperdible. Lechón al horno, suave y jugoso con cuerito crujiente, servido en tortilla caliente con salsa roja y encurtidos. Se encuentran en puestos callejeros y taquerías por todo el estado, especialmente recomendados en San Francisco de los Romo.
También las carnitas de San Francisco de los Romo (“San Pancho”) son legendarias. Maciza, buche, costilla y chamorro dorados a la perfección, acompañados de guacamole y tortillas recién hechas. Un ritual que muchos visitantes repiten en cada viaje
No se puede dejar de probar la torta de albañil, el antojito más emblemático y humilde de Ags. Un bolillo relleno generosamente de crema fresca, jamón, cueritos, chiles en vinagre y a veces chicharrón. Nació como el “bolillo con resistol” de los albañiles y hoy es tradición en abarrotes y cenadurías.
La birria estilo Aguascalientes destaca por su consomé aromático y carne tierna de chivo o res. Se sirve en tacos dorados o en plato con cebolla, cilantro y limón. Ligera pero llena de sabor, perfecta para cualquier hora del día.
Las flautas y tacos dorados son el alma de las cenadurías. Rellenas de pollo, papa o rajas, bien fritas y bañadas en salsa de jitomate con orégano, crema, lechuga y aguacate. Ideales para una cena ligera pero satisfactoria en el centro de la ciudad.
Para cerrar con broche de oro, busca condoches o tamales en los pueblos como Calvillo. Gorditas de trigo horneadas o tamales dulces y salados con encurtidos. Son el complemento perfecto para una ruta gastronómica completa por Aguascalientes.





