Ciudad de México. Encontrar un propósito o sentido en la vida no sólo mejora el bienestar emocional, sino que también puede ayudar a vivir más años.
Numerosos estudios científicos de fuentes confiables, como publicaciones en JAMA, Psychological Science y revisiones del NIH, agencia federal de Estados Unidos dedicada a la investigación biomédica y de salud pública, demuestran una asociación clara entre tener un fuerte sentido de propósito y una menor mortalidad.
Un estudio publicado en Psychological Science, analizó a miles de adultos de diferentes edades. Los resultados mostraron que las personas con mayor sentido de propósito tenían un 15% menos riesgo de morir durante los 14 años de seguimiento, incluso después de controlar factores como edad, género, bienestar emocional y estado de retiro. Este beneficio se mantuvo constante desde la juventud hasta la vejez.
Los autores concluyeron que un propósito fuerte está ligado a una menor mortalidad general.
Un estudio de la UCL (Reino Unido, 2014) con más de 9,000 personas mayores encontró que un mayor bienestar (inncluyendo propósito y significado) se relacionaba con un 30% menos probabilidad de morir, equivaliendo en promedio a unos dos años más de vida.
El propósito actúa como un “motor” que motiva comportamientos protectores:
- Mayor compromiso con el autocuidado y la salud.
- Mejor manejo del estrés y menor inflamación crónica.
- Fortalecimiento de las relaciones sociales y el sentido de utilidad.
- Reducción del riesgo de depresión, deterioro cognitivo y enfermedades crónicas.
No se necesita un objetivo grandioso. Puede ser tan simple como:
- Cuidar a la familia o comunidad.
- Desarrollar un hobby o habilidad que apasiona.
- Contribuir en el trabajo o voluntariado.
- Definir metas diarias que lo hagan sentir útil.





