julio 21, 2026 10:56 am

Arquitectura vernácula en Querétaro; identidad cultural

La arquitectura vernácula en México existe desde la época prehispánica, con estructuras documentadas que datan aproximadamente del año 600, evolucionando a lo largo de siglos al utilizar materiales locales (piedra, madera, adobe) y técnicas heredadas. Esta arquitectura tradicional, que hoy se preserva como identidad cultural, fue reconocida formalmente a nivel internacional hacia finales del siglo XX.

Pero para entender este concepto primero es importante tener claro el significado de la palabra “Vernáculo”  que se refiere a lo propio, nativo o doméstico de un lugar, región o país, especialmente en el contexto del idioma, cultura o arquitectura. Proviene del latín vernacŭlus (“nacido en la casa”) y se utiliza para describir lo autóctono frente a lo extranjero o formal.

Aunque la vivienda vernácula en México existe desde tiempos prehispánicos, su estudio y registro formal comenzaron a tomar relevancia académica hacia la década de 1960. Estudios enfocados en la arquitectura tradicional, como los de Michoacán, rescatan técnicas ancestrales, mientras que registros en el norte del país mencionan transformaciones entre 1920 y 1940.

Fotos: Cortesía

Este tipo de vivienda se tiene presencia en Querétaro desde el establecimiento de las culturas otomí y chichimeca, consolidándose durante la época colonial (siglos XVI al XVIII) en la Sierra Gorda, semidesierto y zonas rurales de municipios de la zona metropolitana, incluso en Amealco, y desde luego también se tiene registro en barrios tradicionales de la capital queretana, tal es el caso de San Francisquito.

La vivienda vernácula en Querétaro se caracteriza por el uso de materiales locales como piedra, adobe, madera y palma, adaptándose al clima semidesértico y montañoso, principalmente en la Sierra Gorda y zonas rurales. Es decir, en la antigüedad, la construcción de viviendas en la zona del semidesierto y sierra gorda, se caracterizó por el uso de piedra y materiales de la región, enfocándose en la sostenibilidad y adaptación al entorno.

Un dato interesante, es que muchas de estas viviendas cuentan con un tapanco, que todavía hoy en día sirve como amortiguador térmico eficiente, además algunas de estas siguen la tipología de “casa y patio”, reflejando técnicas constructivas tradicionales.

De tal suerte que la arquitectura vernácula en México es mucho más que un estilo constructivo, es la expresión tangible de la relación entre las comunidades y su entorno. Basada en técnicas ancestrales, materiales locales y soluciones pasivas de climatización, esta arquitectura ha demostrado ser una alternativa sostenible, eficiente y culturalmente significativa.

La historia de esta arquitectura es un reflejo de la evolución cultural y de la interacción de las comunidades con su entorno a lo largo de los siglos. En la época prehispánica, pueblos como los zapotecas y mixtecos desarrollaron sistemas constructivos adaptados al clima y al paisaje; las viviendas se construían con adobe, palma y piedra volcánica, y el patio central se convirtió en un elemento fundamental para regular la temperatura y fomentar la convivencia social.

Con la llegada de los españoles en el siglo XVI, durante el periodo colonial, se incorporaron técnicas como la mampostería de piedra, los muros encalados y los techos de teja de barro; sin embargo, estas técnicas europeas se fusionaron con los saberes locales, dando origen a un mestizaje arquitectónico que aún prevalece en muchas comunidades. Actualmente la arquitectura vernácula no es exclusiva de contextos rurales. Su creciente popularidad responde a necesidades económicas, ambientales y culturales, atrayendo a diversos sectores. Arquitectos y diseñadores la integran como parte de un lenguaje contemporáneo que prioriza el bajo impacto ambiental, aprovechando materiales locales como la tierra apisonada, maderas regionales y tejas artesanales, es decir, el mismo concepto de la antigüedad, arquitectura vernácula.

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *