Estados Unidos. El presidente Donald Trump notificó formalmente al Congreso que las hostilidades entre Estados Unidos e Irán han “terminado”, tras mantenerse vigente un alto al fuego desde abril, lo que le permite evitar solicitar autorización legislativa para continuar operaciones militares en la región.
En una carta dirigida a líderes del Capitolio, entre ellos el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y el presidente pro tempore del Senado, Chuck Grassley, el mandatario afirmó que “no ha habido intercambio de fuego entre las Fuerzas de Estados Unidos e Irán desde el 7 de abril. Las hostilidades que comenzaron el 28 de febrero han terminado”.
Ley de Poderes de Guerra
La notificación coincide con el plazo de 60 días establecido por la War Powers Resolution, que obliga al presidente a solicitar la aprobación del Congreso para mantener acciones militares prolongadas.
La administración sostiene que, al no existir enfrentamientos activos desde abril, no es necesario pedir autorización adicional.
Esta interpretación ha sido respaldada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien argumenta que el alto al fuego detiene el conteo del plazo legal.
Contexto del conflicto
El enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán escaló en febrero de 2026, tras una serie de ataques contra instalaciones estratégicas iraníes vinculadas a su programa nuclear y zonas clave como el Estrecho de Ormuz.
Entre los puntos clave:
- Las hostilidades iniciaron el 28 de febrero
- El alto al fuego entró en vigor el 7 de abril
- Desde entonces, no se han registrado intercambios de fuego directos
Pese a la declaración de Trump, Estados Unidos mantiene presencia militar en la región, así como medidas de presión, incluido un despliegue naval estratégico.
Reacciones y debate político
Legisladores demócratas han cuestionado la interpretación del Ejecutivo, al considerar que podría tratarse de un mecanismo para eludir la autorización del Congreso.
Por su parte, la administración federal insiste en que el cese de hostilidades elimina la necesidad de una nueva aprobación legislativa.
En paralelo, Irán ha planteado propuestas de paz, aunque el presidente Trump ha señalado que no son satisfactorias.
El conflicto y su aparente desescalada continúan influyendo en los mercados internacionales, especialmente en los precios del petróleo, debido a la relevancia estratégica del Golfo Pérsico para el suministro energético mundial.
La evolución de la relación entre ambos países será clave para la estabilidad geopolítica en los próximos meses.





