Ciudad de México. El 3 de mayo, mientras el mundo conmemoraba el Día Mundial de la Libertad de Prensa, en Puebla se vive un golpe directo a este derecho fundamental: al menos 17 periodistas y analistas renunciaron de forma colectiva al medio digital e-consulta, uno de los portales más críticos de la entidad durante 23 años.
Los comunicadores denunciaron injerencia gubernamental y un cambio radical en la línea editorial del medio, que según ellos pasó de ser independiente a alinearse con el poder. En un comunicado, calificaron esta “transformación” como “una tragedia para la libertad de expresión en Puebla”.
Los columnistas acusan presiones políticas y económicas por parte del gobierno del gobernador Alejandro Armenta. El medio, que durante más de dos décadas fue referente de periodismo crítico, habría sufrido un cambio de rumbo tras presuntas negociaciones o influencias oficiales, lo que llevó a esta renuncia masiva como acto de dignidad y protesta.
Este caso no es aislado. Se suma a una larga lista de alertas sobre autocensura, estrangulamiento financiero y presiones a medios independientes en varios estados del país.
México sigue siendo uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo. Según la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2026 de Reporteros Sin Fronteras (RSF), México ocupa el lugar 122 de 180 países. Aunque subió ligeramente de posición, la mejora es considerada “ilusoria” porque responde más al empeoramiento de otros países que a avances reales.
Desde el año 2000, más de 150 periodistas han sido asesinados y 28 desaparecidos en México, la mayoría en probable relación con su trabajo. La impunidad supera el 90% en casos de agresiones contra la prensa.
Organizaciones como Article 19 y RSF documentan constantemente actos de censura, desapariciones, amenazas y asesinatos, especialmente en regiones con fuerte presencia del crimen organizado y tensiones políticas.
Casos como la renuncia colectiva en Puebla evidencian que la censura no siempre llega con tanques o leyes explícitas: a menudo opera mediante presiones económicas, cambios de dueños y autocensura forzada.
La libertad de expresión es pilar de la democracia. Cuando los periodistas son silenciados, toda la sociedad queda a oscuras.





