De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la inflación general anual en el estado de Querétaro se ubicó en 4.62% durante abril de 2026, ligeramente por encima de la tasa nacional que cerró en 4.45%. El reporte fue dado a conocer ayer viernes 8 de mayo.
Con este resultado, Querétaro se colocó entre las entidades con inflación más alta del país. Este dato confirma que los precios en Querétaro crecieron a un ritmo superior al promedio nacional. Aunque la diferencia es moderada (0.17 puntos porcentuales), refleja presiones locales más fuertes en ciertos bienes y servicios durante el cuarto mes del año.
A nivel nacional, la inflación anual descendió de 4.59% en marzo a 4.45% en abril, mostrando una tendencia general a la baja. Sin embargo, en Querétaro la desaceleración fue más lenta, lo que mantiene a la entidad por arriba del dato consolidado del país.
El INPC de abril reveló que los rubros que más contribuyeron al alza de precios en Querétaro fueron alimentos y bebidas no alcohólicas, energéticos, así como algunos servicios de transporte y vivienda. Estos componentes suelen tener mayor peso en la canasta de consumo de los hogares queretanos.
Para los habitantes de Querétaro, esta inflación superior a la nacional implica un mayor impacto en el poder adquisitivo. Familias, especialmente de ingresos medios y bajos, enfrentan mayores costos en la compra de la canasta básica, combustibles y servicios básicos.
La economía queretana, fuertemente ligada a la industria automotriz, logística y al sector agroalimentario, muestra una dinámica de precios influenciada por costos de insumos y transporte en la región Bajío.
Las autoridades estatales y federales mantienen un monitoreo constante del comportamiento inflacionario. Banxico y la Secretaría de Hacienda siguen de cerca estos indicadores para ajustar las políticas monetarias y fiscales necesarias.
Expertos consultados estiman que la inflación en Querétaro podría continuar moderándose en los próximos meses, siempre y cuando no existan choques externos importantes en precios internacionales de granos, energía o disrupciones en las cadenas de suministro.





