Ciudad de México. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer este lunes 11 de mayo las líneas de pobreza definitivas correspondientes a abril.
Las cifras muestran una preocupante realidad: el costo de los alimentos esenciales creció a un ritmo mucho mayor que la inflación general, afectando directamente el bolsillo de millones de familias en México.
El dato más alarmante es el incremento anual del 8.3% en el costo de la canasta alimentaria, tanto en zonas rurales como urbanas. Este aumento supera con creces la inflación general reportada en abril, lo que significa que los mexicanos necesitan más ingresos solo para comer lo mismo que hace un año.
En el campo, la línea de pobreza extrema (solo para cubrir alimentos básicos) se ubicó en 1,966.06 pesos mensuales por persona. Mientras tanto, en las ciudades esta cifra se eleva a 2,598.99 pesos.
Esta brecha refleja claramente lo caro que resulta alimentarse en las áreas urbanas del país.
Cuando se incluye el gasto no alimentario (vivienda, transporte, salud y educación), la línea de pobreza total alcanza 3,572.47 pesos en el medio rural y 4,954.23 pesos por persona al mes en el ámbito urbano. Estas cantidades revelan lo que se necesita actualmente para no caer en pobreza por ingresos.
Productos como jitomate, papa, chile y los alimentos consumidos fuera del hogar fueron los principales responsables de este fuerte aumento.
Para muchas familias, especialmente aquellas de clase media baja y baja, esto se traduce en decisiones difíciles: reducir la calidad de los alimentos o sacrificar otros gastos esenciales.
Estos datos actualizados del INEGI son de vital importancia porque sirven de base para el diseño de programas sociales, ajustes al salario mínimo y políticas de apoyo alimentario.
Un alza sostenida como la actual puede revertir avances logrados en la reducción de la pobreza en años anteriores.
Expertos advierten que, si bien la economía muestra dinamismo en sectores como el automotriz, el poder adquisitivo de los hogares más vulnerables sigue bajo presión.





