Jalpan, Qro. Habitantes de la Sierra Gorda queretana reportaron recientemente la presencia de un oso negro en las inmediaciones de una comunidad cercana a la cabecera municipal de Jalpan de Serra, un avistamiento que ha generado interés entre pobladores, ambientalistas y especialistas en conservación de la fauna silvestre.
Aunque la presencia de esta especie sigue siendo poco común en la región, expertos señalan que los registros de osos negros en la Sierra Gorda se han vuelto cada vez más frecuentes durante los últimos años gracias al monitoreo realizado mediante cámaras trampa y recorridos de vigilancia en zonas boscosas protegidas.
De acuerdo con el Grupo Ecológico Sierra Gorda, el ejemplar fue detectado en un área de bosque conservado que forma parte de los corredores biológicos de la reserva. Organizaciones ambientales destacan que estos avistamientos son una señal positiva sobre el estado de conservación de los ecosistemas serranos.
El oso negro (Ursus americanus) está catalogado en México como una especie bajo protección especial y es considerado uno de los mamíferos más emblemáticos del norte del continente. Su presencia en Querétaro confirma la conectividad ecológica existente entre la Sierra Gorda y otras regiones montañosas del país.
Especialistas explican que estos animales suelen desplazarse grandes distancias en busca de alimento, agua y hábitats adecuados.
La recuperación de áreas forestales y las acciones de conservación impulsadas durante las últimas décadas han favorecido el regreso de especies que anteriormente eran consideradas raras o incluso ausentes en la región.
En enero de este año, cámaras trampa documentaron el quinto registro confirmado de un oso negro en la Sierra Gorda queretana, lo que refuerza la hipótesis de que existe una presencia cada vez más constante de la especie en la reserva.
Los especialistas detectaron al ejemplar después de que varias cámaras fueran removidas de su ubicación original.
La aparición de un oso negro cerca de Jalpan de Serra vuelve a colocar a la Sierra Gorda como una de las regiones con mayor riqueza biológica del país. Además de esta especie, la reserva alberga poblaciones de jaguar, puma, ocelote, águila real y numerosas especies endémicas que convierten a esta zona en uno de los principales refugios de vida silvestre en México.





