Querétaro. La secretaria de Educación del estado, Martha Elena Soto Obregón, informó que cualquier decisión sobre la suspensión de clases por lluvias intensas o fenómenos meteorológicos se tomará exclusivamente con base en las recomendaciones de las autoridades de Protección Civil. La funcionaria enfatizó que la prioridad es la seguridad de estudiantes, docentes y personal escolar.
Soto Obregón señaló que la Secretaría de Educación de Querétaro (SEDEQ) mantiene un monitoreo constante de las condiciones climatológicas en coordinación con Protección Civil estatal y municipal. Hasta el momento, las escuelas operan con normalidad pese a las recientes precipitaciones registradas en la entidad.
La funcionaria detalló que no se han reportado daños estructurales graves en planteles educativos derivados de las lluvias. Sin embargo, se mantiene comunicación directa con directores y supervisores para evaluar cualquier riesgo en tiempo real.
“Cualquier determinación se tomará con base en las recomendaciones técnicas de Protección Civil”, afirmó la secretaria. Esto aplica tanto para la zona metropolitana como para regiones más vulnerables como la Sierra Gorda, donde en ocasiones anteriores se han registrado afectaciones.
La SEDEQ pide a la comunidad educativa estar atenta a los comunicados oficiales que se emitan a través de sus canales institucionales y evitar especulaciones en redes sociales. La seguridad de los alumnos es el principal criterio para suspender actividades.
Este mensaje llega en un contexto de temporada de lluvias y mientras el estado vive la euforia del Mundial 2026. Soto Obregón recordó que las decisiones por motivos meteorológicos son independientes de otras suspensiones, como la ya anunciada por el partido inaugural de México.
Padres de familia y docentes pueden consultar el estatus de las escuelas a través del sitio oficial de la SEDEQ o de Protección Civil Querétaro. Ante pronósticos de más precipitaciones, se recomienda extremar precauciones en traslados escolares.
La Secretaría de Educación reitera su compromiso de mantener las clases de forma presencial siempre que las condiciones lo permitan, priorizando el derecho a la educación sin comprometer la integridad física de la comunidad escolar.





