Ciudad de México. La activista Jacqueline Palmeros, fundadora del colectivo Una Luz en el Camino, denunció haber recibido amenazas de muerte después de participar en una entrevista de radio en la que abordó temas relacionados con la búsqueda de personas desaparecidas y la labor que realizan los colectivos de familiares.
De acuerdo con la activista, las intimidaciones ocurrieron poco después de su intervención en el espacio radiofónico, situación que encendió las alertas entre organizaciones defensoras de derechos humanos y colectivos de búsqueda.
La mujer, que en enero localizó en el Ajusco cinco restos óseos de su hija Monserrat Uribe, desaparecida en julio de 2020, dio una entrevista en Aristegui Noticias.
Palmeros señaló que las amenazas representan un riesgo para su integridad y para la de quienes integran el colectivo, dedicado al acompañamiento de familias que buscan a seres queridos desaparecidos y a la exigencia de justicia para las víctimas.
La fundadora de Una Luz en el Camino hizo pública la situación y solicitó la intervención de las autoridades para garantizar su seguridad, así como una investigación que permita identificar a los responsables de los mensajes intimidatorios. “Acabo de dar una entrevista y ya me amenazaron, que me callara. Me mandaron un mensaje”.
Organizaciones civiles y defensores de derechos humanos expresaron su preocupación por el caso, al considerar que las amenazas contra activistas y familiares de personas desaparecidas afectan el ejercicio de derechos fundamentales y obstaculizan las labores de búsqueda.
En México, diversos colectivos han denunciado en múltiples ocasiones actos de intimidación, hostigamiento y amenazas contra personas que participan en la localización de desaparecidos o que exigen avances en las investigaciones de sus casos.
El caso de Jacqueline Palmeros vuelve a poner sobre la mesa los riesgos que enfrentan quienes encabezan movimientos ciudadanos en favor de las víctimas y la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección para activistas y defensores de derechos humanos.
Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre posibles responsables ni sobre los avances de las investigaciones relacionadas con las amenazas denunciadas por la activista.





