Países Bajos. El asteroide (152637) 1997 NC1, considerado uno de los objetos cercanos a la Tierra de mayor tamaño que realizará un acercamiento relativamente próximo en los últimos años, pasará cerca de nuestro planeta el próximo 27 de junio, sin representar ningún peligro de impacto, confirmaron la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) y la Agencia Espacial Europea (ESA).
De acuerdo con el Centro de Coordinación de Objetos Cercanos a la Tierra (NEOCC) de la ESA, el máximo acercamiento ocurrirá a las 11:15 horas UTC, equivalente aproximadamente a las 06:15 horas del centro de México, cuando el asteroide se encuentre a una distancia mínima de 2.56 millones de kilómetros de la Tierra, es decir, unas 6.7 veces la distancia entre la Tierra y la Luna.
Aunque se trata de una distancia segura en términos astronómicos, el evento ha despertado interés entre la comunidad científica debido al gran tamaño del objeto y a la oportunidad que representa para realizar nuevas observaciones y estudios sobre su composición y trayectoria.
¿Qué tan grande es el asteroide 1997 NC1?
Según los datos oficiales de la ESA, el asteroide tiene un diámetro estimado de entre 440 metros y 1.65 kilómetros, lo que lo convierte en un objeto de dimensiones considerables.
En su punto más amplio, podría superar el tamaño de algunos de los rascacielos más altos del mundo. Además, los especialistas señalan que es entre 50 y 60 veces más ancho que el meteoro que explotó sobre la ciudad rusa de Cheliábinsk en 2013.
El objeto viaja a una velocidad relativa cercana a los 8.9 kilómetros por segundo, equivalente a aproximadamente 32 mil kilómetros por hora.
¿Por qué está clasificado como potencialmente peligroso?
El asteroide fue descubierto en 1997 por el programa Near-Earth Asteroid Tracking (NEAT) en Hawái y está catalogado como un Asteroide Potencialmente Peligroso (PHA, por sus siglas en inglés).
Sin embargo, esta clasificación no significa que exista una amenaza inmediata para la Tierra. Los científicos explican que un objeto recibe esta denominación cuando supera ciertos umbrales de tamaño y su órbita puede acercarlo relativamente al planeta en términos astronómicos.
Tanto la NASA como la ESA han confirmado que no existe ninguna posibilidad de impacto durante este acercamiento y que su trayectoria se encuentra perfectamente calculada y monitoreada.
Podrá ser observado por astrónomos
El paso de 1997 NC1 ofrecerá una valiosa oportunidad para realizar observaciones científicas desde distintos observatorios del mundo.
Especialistas prevén que pueda ser observado con telescopios de tamaño mediano, particularmente desde el hemisferio sur y algunas regiones del hemisferio norte durante las noches del 26 al 28 de junio.
Asimismo, investigadores utilizarán las antenas de radar de Goldstone, operadas por la NASA, para obtener información más precisa sobre su forma, tamaño, rotación y composición.
Vigilancia constante de los objetos cercanos a la Tierra
La NASA y la ESA mantienen programas permanentes de seguimiento de miles de objetos cercanos a la Tierra (NEO, por sus siglas en inglés) con el objetivo de detectar cualquier posible amenaza futura.
Los expertos destacan que acercamientos como el de 1997 NC1 son de gran importancia científica porque permiten mejorar los modelos orbitales, perfeccionar las técnicas de observación y fortalecer las estrategias internacionales de defensa planetaria.
En los próximos años, otro evento de gran interés será el acercamiento del famoso asteroide Apophis en 2029, que también pasará cerca de la Tierra sin representar riesgo alguno para la humanidad.
El paso de 1997 NC1 confirma la eficacia de los sistemas de monitoreo espacial actuales y ofrece una nueva oportunidad para ampliar el conocimiento sobre los objetos que comparten vecindad con nuestro planeta.





