Querétaro. Los daños y afectaciones que pudieran generarse durante la construcción del Tren México-Querétaro serán atendidos y reparados una vez que concluya la obra, aseguraron autoridades federales durante la presentación de avances del proyecto ferroviario, que actualmente registra un progreso del 20 por ciento.
Durante la conferencia matutina del Gobierno de México se informó que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), responsable de la construcción, mantiene un diálogo permanente con autoridades estatales, municipales y habitantes de las comunidades ubicadas a lo largo del trazo ferroviario para atender inquietudes relacionadas con caminos, accesos, servicios e infraestructura afectada por los trabajos.
Las autoridades explicaron que, como ocurre en proyectos de gran escala, la movilización constante de maquinaria pesada, transporte de materiales y ejecución de obras puede generar deterioro temporal en vialidades, caminos rurales y accesos comunitarios. Sin embargo, señalaron que existe el compromiso de restituir las condiciones de la infraestructura una vez concluidos los trabajos.
Asimismo, destacaron que se han instalado diversas mesas de trabajo con gobiernos estatales y municipales de la Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo y Querétaro para coordinar acciones relacionadas con movilidad, seguridad, protección civil, liberación de derecho de vía y atención ciudadana.
En el caso de Querétaro, las reuniones han involucrado a autoridades de los municipios de San Juan del Río, Pedro Escobedo, El Marqués y Querétaro, además de representantes de ejidos, comunidades agrarias y propietarios de predios ubicados en el corredor ferroviario. El objetivo ha sido escuchar planteamientos de la población y resolver de manera anticipada posibles afectaciones derivadas de la construcción.
Durante la conferencia se indicó que también se han realizado encuentros técnicos con dependencias estatales encargadas de infraestructura, desarrollo urbano, agua, medio ambiente y movilidad para garantizar que la ejecución de la obra se realice con el menor impacto posible sobre las actividades productivas y la vida cotidiana de los habitantes.
Las autoridades federales señalaron que uno de los temas más recurrentes en las mesas de trabajo ha sido la conservación de caminos vecinales y accesos a comunidades. En ese sentido, reiteraron que cualquier afectación derivada de las labores constructivas será evaluada y atendida conforme avance el proyecto y, en su caso, reparada al finalizar la obra.
El Tren México-Querétaro contempla una ruta de más de 230 kilómetros y contará con estaciones en puntos estratégicos del centro del país. El proyecto forma parte de la estrategia nacional para recuperar el transporte ferroviario de pasajeros y busca reducir los tiempos de traslado, mejorar la conectividad regional y disminuir la carga vehicular en la autopista México-Querétaro.
Finalmente, el Gobierno federal reiteró que continuará el trabajo coordinado con autoridades locales y representantes comunitarios durante todas las etapas de construcción para atender de manera oportuna cualquier incidencia relacionada con la obra y mantener informada a la población sobre los avances del proyecto.





