Washington, D.C. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó este miércoles su primer viaje oficial a bordo del nuevo Air Force One, un avión Boeing 747-8 donado por el gobierno de Qatar y adaptado para su uso como aeronave presidencial de manera temporal.
La aeronave, valuada en aproximadamente 400 millones de dólares, funcionará como un “bridge aircraft” (avión puente) mientras Boeing concluye la fabricación de los nuevos Air Force One encargados por el gobierno estadounidense, cuya entrega se prevé para 2028.
El mandatario utilizó el avión para viajar a Dakota del Norte, donde asistió a la inauguración de la Biblioteca Presidencial Theodore Roosevelt, uno de sus primeros actos públicos utilizando la nueva aeronave presidencial.
Así es el nuevo Air Force One
Donald Trump calificó el Boeing 747-8 como “el avión que Estados Unidos merecía” y destacó que fue reacondicionado con acabados de lujo y espacios renovados para cumplir con las necesidades de la Presidencia.
Las imágenes difundidas por funcionarios de la Casa Blanca muestran interiores con sillones de cuero, detalles en tonos dorados, sistemas de entretenimiento individuales, pantallas con Apple TV y otras comodidades incorporadas durante el proceso de adaptación.
La Casa Blanca comparte las primeras imágenes
El director de Comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, publicó en la red social X fotografías del interior del avión, donde aparecen asesores y miembros del equipo presidencial reunidos alrededor de una mesa de trabajo durante el vuelo.
Por su parte, Monica Crowley, jefa de Protocolo de Estados Unidos, difundió otra imagen en la que aparece sentada en uno de los salones del avión, mostrando parte del diseño interior y la decoración con el emblema del Air Force One.
La donación de Qatar genera controversia
La incorporación del avión ha generado debate en Estados Unidos debido a que fue donado por el gobierno de Qatar, lo que ha provocado cuestionamientos políticos, éticos y legales sobre la aceptación de un bien de alto valor por parte de un gobierno extranjero.
No obstante, la administración Trump sostiene que la donación fue aceptada de manera incondicional y que la aeronave será utilizada únicamente de forma temporal mientras llegan los nuevos aviones presidenciales encargados a Boeing.
Reemplazará temporalmente a los actuales Air Force One
El Boeing 747-8 sustituirá provisionalmente a las actuales aeronaves VC-25A, en servicio desde principios de la década de 1990 y utilizadas por varios presidentes estadounidenses durante más de tres décadas.
La Fuerza Aérea de Estados Unidos continúa trabajando en la transición hacia la nueva generación de aviones presidenciales fabricados por Boeing, un proyecto que ha enfrentado retrasos y sobrecostos desde su adjudicación.





