Ciudad de México. El poder adquisitivo de las familias continúa deteriorándose ante el aumento sostenido de precios en productos básicos, advierte la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), y señaló que la inflación alimentaria mantiene una tendencia alcista que impacta directamente en el consumo diario de millones de hogares.
En los últimos días, alimentos esenciales como el tomate, el limón y la papa registraron incrementos significativos, afectando de manera directa la economía familiar.
Actualmente, cerca de 14 millones de hogares enfrentan condiciones económicas sumamente apretadas, y a este panorama se suma el aumento en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a bebidas y cigarros, lo que añade presión al gasto popular y limita aún más la capacidad de compra.
Por su parte, la informalidad laboral alcanzó una tasa del 54.9%, lo que representa aproximadamente 33.1 millones de personas trabajando sin seguridad social ni prestaciones.

Tan solo en el primer bimestre de 2026 se perdieron más de 700 mil empleos formales, profundizando la precarización laboral. Esta situación obliga especialmente a jóvenes a integrarse a la economía informal, donde los ingresos son considerablemente menores y sin garantías legales.
Otro factor que debilita el ingreso familiar es la caída en el valor real de las remesas. La apreciación del peso frente al dólar reduce el monto que reciben millones de beneficiarios en México; además, la imposición de un nuevo impuesto del 1% en Estados Unidos al envío de dinero desincentiva el flujo transfronterizo. Se estima que al menos 5 millones de hogares dependen de estos recursos para cubrir necesidades básicas como alimentación, renta y servicios.
La ANPEC también denunció el crecimiento del contrabando y la piratería, fenómenos que fortalecen el mercado negro y afectan al comercio formal. Esta competencia desleal debilita al canal de abasto tradicional en colonias y barrios, afectando directamente a pequeños comerciantes que enfrentan mayores cargas fiscales y menores márgenes de ganancia.
La ANPEC insiste en la urgencia de implementar políticas públicas que fortalezcan el consumo interno, protejan el ingreso y respalden al pequeño comercio. Aunque existen expectativas positivas en torno a eventos internacionales como el Mundial, la organización subraya que solo con un apoyo decidido al comercio tradicional y una estrategia fiscal equilibrada será posible frenar la pérdida del poder adquisitivo y evitar una crisis de consumo más profunda en México.





