Ciudad de México. Las gerociencias de precisión están revolucionando la medicina al cambiar el enfoque tradicional: en lugar de tratar enfermedades crónico-degenerativas cuando ya presentan síntomas, buscan identificar de forma anticipada los procesos biológicos del envejecimiento para intervenir de manera preventiva y personalizada.
Este modelo parte de una premisa clave: el envejecimiento no ocurre igual en todas las personas. Cada individuo desarrolla “huellas biológicas” únicas a nivel molecular, que pueden ser analizadas mediante ciencias ómicas, como la genómica, proteómica y metabolómica, y biomarcadores específicos.
Gracias a estas herramientas, es posible detectar riesgos de padecimientos como diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas o cáncer mucho antes de que se manifiesten clínicamente, lo que permite pasar de una medicina reactiva a una predictiva y preventiva, con el objetivo de prolongar los años de vida saludable.
Un cambio de paradigma en la prevención
El tema fue eje central del Segundo Simposio de Envejecimiento y Longevidad, organizado por el Tecnológico de Monterrey, que reunió a más de 50 especialistas nacionales e internacionales para impulsar el desarrollo de este campo emergente.
El Dr. Jonathan Javier Magaña Aguirre, líder de Investigación en Envejecimiento y Longevidad de la Escuela de Ingeniería y Ciencias (EIC), explicó que los biomarcadores permiten anticipar problemas de salud antes de que se agraven.
“Los biomarcadores son como luces de advertencia en el tablero de un auto que nos avisan que algo está fallando antes de que el motor se detenga”, señaló.
Este enfoque abre la puerta a terapias diseñadas a la medida de cada paciente y deja atrás la idea de que el envejecimiento es un proceso uniforme e inevitable.
Innovaciones tecnológicas en longevidad
Durante el simposio se presentaron avances científicos y tecnológicos con aplicaciones directas en la salud y el envejecimiento:
- Interfaces cerebro-computadora para monitoreo y neurorehabilitación en tiempo real.
- Materiales inteligentes para la regeneración de tejidos y órganos.
- Estudios sobre la progeria como modelo acelerado de envejecimiento, clave para el desarrollo de terapias de longevidad.
- Plataformas de impresión de proteínas con ingredientes vegetales para diseñar alimentos funcionales personalizados, presentadas por el Dr. Mario Moisés Álvarez.
Brecha en salud femenina: un reto urgente
Uno de los ejes prioritarios del encuentro fue el envejecimiento en mujeres, impulsado por el Consorcio Internacional de Envejecimiento y Longevidad en Mujeres.
De acuerdo con el informe “Closing the Women’s Health Gap” del McKinsey Health Institute, las mujeres viven en promedio 25% más tiempo en mala salud que los hombres, lo que equivale a aproximadamente siete días de vida saludable perdidos por año por cada mujer.
Reducir esta brecha podría generar un beneficio económico global de hasta un billón de dólares anuales hacia 2040.
La Dra. Cristina Chuck Hernández, líder del Núcleo de Investigación en Salud de la EIC, subrayó la importancia de incorporar la perspectiva de género en la investigación científica:
“Es fundamental integrar este elemento para desarrollar diagnósticos y tratamientos preventivos que cierren la brecha en la salud de las mujeres durante el envejecimiento”.
Colaboración científica global
El simposio contó con la participación de instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto Politécnico Nacional, el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados, la Universidad Autónoma Metropolitana, el Instituto Nacional de Geriatría y el Instituto Nacional de Medicina Genómica.
También participaron expertos de universidades internacionales como University College London, McGill University y la Universidad de Navarra, consolidando un esfuerzo global para avanzar en la medicina del envejecimiento.





