Ciudad de México. El Gobierno de México elevó el tono en la controversia por la captura y traslado de Ismael “El Mayo” Zambada al cuestionar públicamente a Estados Unidos sobre quién ha pactado con organizaciones del narcotráfico, luego de señalar contradicciones en la versión oficial estadounidense y denunciar presuntos beneficios otorgados a la facción de Los Chapitos, del Cártel de Sinaloa.
Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el gobierno estadounidense ha enviado mensajes contradictorios respecto a la forma en que Zambada fue llevado a territorio de ese país.
Recordó que inicialmente autoridades de Estados Unidos aseguraron que no participaron en la operación, mientras que recientemente surgieron elementos que apuntan a una posible intervención de agencias federales estadounidenses.
La mandataria también cuestionó que, mientras Washington mantiene una política de combate frontal contra los cárteles mexicanos, integrantes de la facción de Los Chapitos hayan obtenido acuerdos o beneficios judiciales con las autoridades estadounidenses, lo que, dijo, genera dudas sobre la estrategia aplicada contra las organizaciones criminales.
“¿Quién está pactando con quién?”, planteó la Presidenta al insistir en que Estados Unidos debe explicar con transparencia las circunstancias que rodearon la llegada de “El Mayo” Zambada a su territorio, así como el papel desempeñado por sus agencias de seguridad durante el operativo.
La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que solicitará formalmente información al gobierno estadounidense y al FBI para esclarecer si existió participación directa de autoridades de ese país en el traslado del líder del Cártel de Sinaloa, ya que, de confirmarse, podrían existir implicaciones relacionadas con la soberanía de México y el respeto al derecho internacional.
El caso de “El Mayo” Zambada continúa siendo uno de los principales puntos de fricción entre ambos gobiernos desde julio de 2024, cuando el capo apareció bajo custodia en Estados Unidos junto con Joaquín Guzmán López. Desde entonces, México ha sostenido que no fue informado previamente sobre la operación y ha solicitado en diversas ocasiones una explicación oficial.
Las declaraciones ocurren en un momento en que la defensa de Zambada solicitó que, en caso de recibir una sentencia de cadena perpetua en Estados Unidos, sea recluido en un penal distinto al de máxima seguridad donde permanece Joaquín “El Chapo” Guzmán, argumentando su avanzada edad y delicado estado de salud.





