Querétaro. El gusano barrenador del ganado ha mostrado un avance preocupante en Querétaro a lo largo de 2026, con un acumulado que ya alcanza los 88 casos confirmados al 6 de abril según reportes de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (SEDEA) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA).
Esta cifra refleja un incremento acelerado en las últimas semanas, impulsado principalmente por la propagación en la zona serrana del estado. La plaga representa un riesgo importante tanto para el sector ganadero como para dueños de mascotas en zonas rurales.
La Sierra Gorda concentra la mayor parte de los contagios, donde municipios como Landa de Matamoros lideran con alrededor del 42 por ciento de los casos reportados hasta el momento. Le siguen en incidencia Pinal de Amoles con cerca del 19 por ciento, Jalpan de Serra con el 17 por ciento y Arroyo Seco con el 10 por ciento, aunque la plaga ya se ha extendido a por lo menos 11 municipios del estado.
Esta distribución muestra cómo la enfermedad ha pasado de focos aislados a una presencia más extendida en la región.
Del total de casos, la mayoría corresponde a ganado bovino, que resulta la especie más afectada por la mosca. Sin embargo, también se han confirmado 11 casos en caninos, seis en porcinos y cuatro en equinos, lo que amplía la preocupación más allá de los productores. Esta diversidad de especies afectadas obliga a una vigilancia más integral que incluya tanto animales de producción como mascotas domésticas.
La Comisión México-Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales ha alertado sobre el rápido incremento de la plaga, que ingresó a Querétaro principalmente por la zona colindante con San Luis Potosí e Hidalgo. Aunque el estado había logrado controlar algunos casos importados a finales de 2025, los brotes autóctonos reaparecieron con fuerza durante el primer trimestre de 2026.
Las altas temperaturas y la presencia de heridas en los animales han favorecido la oviposición y el desarrollo de las larvas.
La Secretaría de Desarrollo Agropecuario (SEDEA) ha reforzado las acciones de prevención y control, aplicando protocolos de inspección en un radio de 20 kilómetros alrededor de cada caso detectado.
Se promueve la notificación inmediata ante cualquier herida sospechosa y se recomienda revisar diariamente orejas, ombligo de crías y zonas húmedas de los animales. Las autoridades insisten en que no se debe intentar remover las larvas sin apoyo profesional, ya que esto puede empeorar la infección.
Productores de la Unión Ganadera Regional de Querétaro han solicitado mayor apoyo federal para la liberación masiva de moscas estériles, un método biológico efectivo para reducir la población de la plaga. Mientras tanto, algunos municipios como Pinal de Amoles han destinado recursos propios para atender la emergencia y adquirir tratamientos preventivos.





