Sonora. El colectivo Jóvenes Buscadores de Sonora confirmó que los restos óseos localizados recientemente en un predio rural de Hermosillo corresponden a Marco Antonio Sauceda Rocha, hijo de la activista Ceci Flores, presidenta de Madres Buscadoras de Sonora.
La identificación se logró mediante pruebas de ADN que arrojaron coincidencia plena, informó el colectivo a través de sus redes sociales.
“Con el corazón profundamente dolido, queremos compartir que los restos encontrados en días pasados han sido plenamente identificados y corresponden a nuestro querido hermano, Marco Antonio Sauceda Rocha. La prueba de ADN ha confirmado su identidad”, señalaron en su mensaje.
La confirmación representa un cierre parcial en la búsqueda iniciada tras la desaparición de Marco Antonio, ocurrida el 4 de mayo de 2019 en Bahía de Kino, donde fue presuntamente privado de la libertad por un grupo armado.
Desde entonces, su familia y colectivos de búsqueda mantuvieron jornadas constantes para dar con su paradero.
Hallazgo en zona con antecedentes de fosas
Los restos fueron localizados durante una jornada de rastreo en un predio ubicado en el kilómetro 46 de la Carretera 26, en la zona rural de Hermosillo, un sitio previamente señalado por la presencia de fosas clandestinas.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora participó en las diligencias de cateo, recuperación y análisis forense de los restos.
Debido al estado de los restos, dispersos y con signos de degradación, la identificación requirió pruebas genéticas especializadas. Los resultados confirmaron plenamente la identidad de Marco Antonio Sauceda Rocha.
Hasta el momento, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora no ha emitido información adicional tras la confirmación difundida por el colectivo; sin embargo, los datos se sustentan en los resultados oficiales de laboratorio.
Impacto para las familias buscadoras
El hallazgo representa un momento de profundo impacto para Ceci Flores y su familia, quienes han encabezado una de las luchas más visibles en México por la localización de personas desaparecidas.
El caso vuelve a evidenciar la crisis de desapariciones en el país y la labor de los colectivos ciudadanos que, en muchos casos, realizan búsquedas con recursos propios ante la falta de resultados institucionales.





