Ciudad de México. La inflación en México dio un salto inesperado en la primera quincena de marzo de 2026. Según datos oficiales del INEGI, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) reflejó un aumento quincenal de 0.62%. Esta cifra representa un repunte significativo respecto al mismo periodo de 2025, cuando la variación quincenal fue sólo de 0.14%.
La inflación anual general alcanzó el 4.63%, superando claramente el objetivo del Banco de México de mantenerla cerca del 3%. Comparada con el 3.67% registrado un año antes, esta aceleración preocupa a familias y analistas por igual.
El dato llegó justo antes de la decisión de política monetaria de Banxico. Los productos que se encarecieron más incluye bienes volátiles como alimentos y energéticos, fue el gran impulsor del repunte.
Productos como el jitomate destacaron por su fuerte contribución a la inflación general.
Los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno también subieron 0.48% en la quincena, aunque su impacto anual se moderó en algunos rubros.
El pollo y otros productos básicos del mercado también presionaron el bolsillo de los mexicanos durante estas semanas.
Economistas ya anticipan que podría influir en la decisión sobre tasas de interés, ya que el banco central busca anclar las expectativas inflacionarias. Para los hogares mexicanos, el impacto es directo: mayor costo en la canasta básica y servicios esenciales.





