Ciudad de México. En México, dos de cada tres pequeños comercios son atendidos por mujeres, es decir, alrededor del 67% del sector, así como más del 60% de ellas son propietarias de su propio negocio, de acuerdo con datos de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).
La organización destacó que el pequeño comercio tiene un rostro mayoritariamente femenino. Las mujeres se han convertido en un pilar para la economía familiar y comunitaria, ya que miles de hogares dependen directamente de los ingresos que generan estas tiendas de barrio y negocios locales.
Según la ANPEC, cerca del 71.8% de las mujeres que trabajan en este sector son jefas de familia, por lo que su negocio representa el principal sustento del hogar. Además, se estima que 74% de sus ingresos se destina directamente a cubrir necesidades familiares, como educación, salud y alimentación.
El presidente de la ANPEC, Cuauhtémoc Rivera, señaló que seis de cada diez negocios liderados por mujeres tienen más de diez años en operación, lo que demuestra su capacidad de resistencia y permanencia, incluso en contextos económicos complicados.
El pequeño comercio también se ha convertido en una alternativa de autoempleo para muchas mujeres que enfrentan dificultades para acceder a un trabajo formal. Para ellas, estos negocios representan una vía para obtener ingresos propios y lograr mayor independencia económica.
Sin embargo, las mujeres que participan en este sector aún enfrentan diversas desigualdades. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), a través de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, indican que 55.9% de las mujeres ocupadas trabaja en la informalidad, lo que equivale a más de 13.6 millones de personas sin acceso a seguridad social ni prestaciones laborales.
A esta situación se suma la brecha salarial de género. En promedio, las mujeres ganan entre 14% y 18% menos que los hombres por trabajos de igual valor. En términos generales, reciben cerca de 66 pesos por cada 100 pesos que perciben los hombres, según estimaciones basadas en datos del INEGI y de organizaciones especializadas.
Otro desafío es la carga de trabajo doméstico no remunerado. Las mujeres dedican en promedio 39.5 horas a la semana a labores del hogar, más del doble del tiempo que destinan los hombres, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo del INEGI. Este trabajo, aunque no es remunerado, sostiene a millones de familias y representa cerca de una cuarta parte del Producto Interno Bruto del país.
La violencia de género también sigue siendo una preocupación. Según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, siete de cada diez mujeres en México han sufrido algún tipo de violencia a lo largo de su vida. Además, datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública indican que en 2025 se registraron alrededor de 721 feminicidios en el país.
Ante este panorama, la ANPEC reconoció el esfuerzo y la determinación de las mujeres que sostienen a sus familias y comunidades a través del pequeño comercio. La organización subrayó que detrás de muchas tiendas de barrio hay historias de trabajo, resiliencia y compromiso familiar encabezadas por mujeres, por lo que llamó a impulsar políticas que garanticen mayor igualdad, seguridad y oportunidades para ellas.





