Ciudad de México. Carlos Slim Helú y su familia encabezan la lista de multimillonarios mexicanos, según la revista estadunidense Forbes con una fortuna de 125 mil millones de dólares. Su imperio se basa principalmente en América Móvil, la mayor empresa de telecomunicaciones de Latinoamérica, junto con inversiones en Grupo Carso y bienes raíces.
Posicionado en el lugar 16 mundial, Slim destaca por su diversificación y adaptación en mercados emergentes pese a la competencia global.
Por su parte, Germán Larrea Mota Velasco & family ocupa el segundo puesto en México con 67.1 mil millones de dólares. Controla la mayoría de Grupo México, la principal minera de cobre del país con operaciones en Perú y Estados Unidos.
Su riqueza creció fuertemente gracias al alza en precios de commodities como el cobre, impulsado por la demanda en energías renovables y tecnología.
A su vez, Alejandro Baillères Gual & family se ubica en tercer lugar entre los mexicanos con una fortuna estimada en alrededor de 19-20 mil millones de dólares. Lidera Grupo BAL, que abarca minería (Peñoles), retail (El Palacio de Hierro) y seguros, manteniendo un perfil diversificado.
Su posición refleja la fuerza de conglomerados familiares tradicionales en la economía mexicana actual.
Otros mexicanos destacados incluyen a Ricardo Salinas Pliego, con fortuna en torno a los 6-10 mil millones según variaciones en tiempo real. Su Grupo Salinas abarca retail (Elektra), banca (Banco Azteca) y medios (TV Azteca), beneficiado por el consumo interno. Aunque bajó posiciones respecto a años previos, sigue siendo un referente en sectores de masas en México.
En total, Forbes 2026 registra 24 multimillonarios mexicanos, dos más que el año anterior. Su riqueza combinada alcanza 267.3 mil millones de dólares, un aumento del 61.4% interanual.
Esta cifra supera incluso el saldo de la deuda externa pública mexicana, mostrando el poder económico concentrado en manos privadas.
Mientras Elon Musk lidera con 839 mil millones, los mexicanos destacan en telecomunicaciones y minería tradicional.
Esto resalta la diversificación de fortunas latinas frente al boom de IA y tech en el top mundial.





