Ciudad de México. Petróleos Mexicanos (Pemex) ha revelado en su reporte financiero más reciente que las pérdidas por robo de combustible, conocido como huachicol, aumentaron un 14.4% durante 2025 en comparación con 2024.
Según cifras oficiales publicadas por la empresa, el monto total ascendió a 23 mil 491 millones de pesos en 2025, frente a los 20 mil 529 millones registrados el año anterior.
Este incremento refleja la persistencia del delito pese a las estrategias de vigilancia y seguridad implementadas en ductos y ductos de crudo.
El dato proviene directamente de los estados financieros de Pemex, entregados a reguladores y disponibles en su sitio oficial, donde se detalla el impacto de las tomas clandestinas y la sustracción ilegal de hidrocarburos.
Expertos destacan que estas pérdidas equivalen aproximadamente a la mitad de las pérdidas netas totales reportadas por la petrolera en el año, afectando directamente su rentabilidad operativa.
El alza del 14.4% se atribuye a un mayor número de incidentes en regiones clave del país, como el centro y sureste de México.
A lo largo de 2025, Pemex detectó y atendió numerosas tomas clandestinas, recuperando volúmenes significativos de combustible en operaciones conjuntas con fuerzas de seguridad.
Sin embargo, el reporte oficial indica que el volumen robado y las pérdidas económicas continuaron en ascenso, superando las proyecciones iniciales de contención del delito.
En el primer semestre del año ya se habían registrado incrementos notables, como un 37% en pérdidas comparado con 2024, lo que anticipaba la tendencia anual.
El huachicol no solo genera un daño directo a Pemex, sino que impacta las finanzas públicas al reducir ingresos fiscales y elevar costos de operación. Analistas estiman que el robo de combustibles representa un porcentaje relevante de las mermas operativas de la empresa, agravando su situación financiera en un contexto de deuda elevada y menor producción de crudo.





