Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum calificó como positivo que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) decida no utilizar las camionetas recién adquiridas.
Tras la polémica por la compra de nueve vehículos Jeep Grand Cherokee, valorados en millones, los ministros optaron por desistir.
Esta medida responde a las críticas públicas sobre gasto excesivo en tiempos de austeridad.
Los ministros informaron que no las usarán y solicitarán su devolución o reasignación a juzgadores con mayor riesgo. La decisión busca mitigar el impacto negativo de la controversia.
Claudia Sheinbaum defendió inicialmente la adquisición, argumentando que sustituyó un contrato de renta por compra directa. Según sus declaraciones, generó un ahorro superior a mil millones de pesos a largo plazo. Sin embargo, celebró el paso atrás de la Corte como un gesto de sensibilidad ante la opinión pública.
La polémica surgió por el alto costo de las camionetas, cada una cercana a los dos millones de pesos, destinadas a ministras y ministros recién incorporados.
Críticos señalaron contradicción con la política de austeridad republicana impulsada por el gobierno federal. La presión en redes y medios aceleró la rectificación.
La SCJN justificó originalmente la compra por motivos de seguridad y renovación de flotilla obsoleta. Tras el desistimiento, los vehículos podrían destinarse a jueces en zonas de alto riesgo o devolverse al proveedor.
Sheinbaum reiteró que la autonomía de la Corte debe ir acompañada de rendición de cuentas.





