Beijing, China. El presidente Donald Trump arribó a la capital china para iniciar una visita de Estado de alto perfil que durará hasta el 15 de mayo.
Es la primera visita de un presidente estadounidense a China en casi nueve años y la segunda de Trump al país asiático.
Trump aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Beijing Capital donde fue recibido con honores de Estado: guardia militar, banda, Vicepresidente chino Han Zheng y alrededor de 300 estudiantes ondeando banderas de ambos países.
La visita incluye reuniones bilaterales clave con el presidente Xi Jinping, un banquete de Estado y una visita simbólica al Templo del Cielo.
Los temas centrales de la agenda son: la guerra en Irán, tensiones comerciales, aranceles, ventas de armas a Taiwán, semiconductores y la relación bilateral entre las dos mayores economías del mundo.
Trump viaja acompañado de una importante delegación que incluye altos funcionarios como el Secretario de Estado Marco Rubio y ejecutivos de grandes empresas tecnológicas estadounidenses (Apple, Nvidia y Tesla), con el objetivo de fortalecer cadenas de suministro y abrir mercados.
Esta cumbre ocurre en un momento de gran tensión global.
Aunque Trump ha señalado que buscará acuerdos importantes, el contexto de la guerra en Irán y el Estrecho de Ormuz añade complejidad a las conversaciones.
Analistas consideran esta visita como una de las más importantes de los últimos años, ya que podría definir el rumbo de las relaciones entre Estados Unidos y China para el resto del mandato de Trump.





