Cd.de México, El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó duramente la actuación de Bad Bunny en el Super Bowl LX, calificándola de “absolutamente terrible” y “el peor show de la historia”.
La llamó una “afrenta a la grandeza de América”, reprochó que casi todo fuera en español y describió las coreografías como “disgustosas”.
En contraste, la presidenta Claudia Sheinbaum elogió la participación del cantante como “muy interesante”.
Destacó su mensaje de unión continental al mencionar a todos los países de América y valoró el uso del español en un escenario global.
Mientras Trump vio el espectáculo como un ataque a la identidad estadounidense, Sheinbaum lo celebró como un puente cultural y de hermandad hemisférica.
Esta polarización refleja visiones opuestas sobre la influencia latina en la cultura pop de Estados Unidos.
Bad Bunny, al cantar mayoritariamente en español y cerrar con referencias a la unidad regional, generó reacciones diametralmente distintas. Trump lo rechazó por considerarlo confuso y antiamericano; Sheinbaum lo aplaudió por promover integración continental.





