Querétaro. El gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, vetó la Ley de Identidad de Género aprobada por el Congreso del estado el 30 de abril de 2026. Esta decisión, conocida como “Veta Kuri”, frena temporalmente las reformas al Código Civil que permitían el cambio administrativo de nombre y marcador de género ante el Registro Civil.
El veto se basa principalmente en argumentos de protección a menores y preocupación por posibles impactos en el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.
Tras el veto del gobernador, la reforma regresa al Congreso de Querétaro para su análisis. Los legisladores pueden ratificarla con una mayoría calificada o aceptar las observaciones. Morena y sectores progresistas han señalado que “no hay marcha atrás” y exigen su publicación, mientras que el Ejecutivo defiende su decisión como responsable ante posibles riesgos.
El veto ha generado polarización en el estado. Grupos conservadores y religiosos lo celebran como protección a la familia tradicional, mientras activistas LGBTI+ lo consideran un retroceso que mantiene en incertidumbre y discriminación a la población trans. El debate incluye temas como espacios seguros, deportes y protección infantil.
La ley había sido aprobada con 14 votos a favor y 11 en contra tras casi nueve años de discusiones legislativas. Permitía a personas mayores de edad rectificar su acta de nacimiento conforme a su identidad de género autopercibida mediante un trámite administrativo sencillo, sin necesidad de cirugías, tratamientos médicos ni procesos judiciales. Organizaciones de la diversidad sexual celebraron la aprobación como un avance en derechos humanos.
En la actualidad, las personas trans y no binarias en Querétaro que deseen modificar sus documentos deben recurrir a la vía judicial (amparo), un proceso más largo, costoso y complejo. Antes de la aprobación de la ley, algunos trámites ya se realizaban bajo sentencias, pero sin un procedimiento administrativo claro y accesible para todos.
Expertos en derechos humanos señalan que el reconocimiento legal de la identidad de género mejora la salud mental y facilita el acceso a servicios básicos sin incongruencias documentales.
En México, más de 20 estados ya cuentan con leyes o mecanismos similares, posicionando a Querétaro como uno de los últimos en avanzar en este tema.





